La supresión de los coeficientes de actualización y abatimiento incluida en la nueva reforma fiscal multiplicará por 4 la plusvalía por venta de inmuebles

La supresión de los coeficientes de actualización y abatimiento multiplicará por 4 la plusvalía por la venta de inmuebles

La tributación por la venta de activos adquiridos antes de 1995 se multiplicará por 4 a partir del 1 de enero de 2015
La tributación por la venta de activos adquiridos antes de 1995 se multiplicará por 4 a partir del 1 de enero de 2015

La supresión de los coeficientes de actualización y abatimiento incluida en la reforma fiscal presentada por  Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, multiplicará por 4 la plusvalía por la venta de inmuebles.

Sí en un artículo anterior nos ocupábamos del problema de los pequeños comercios en riesgo por el fin de la moratoria de los alquileres de renta antigua, que obligarán, por ejemplo, a cerrar al Café Central de Madrid, en éste destacamos el problema al vender su piso de los propietarios de una vivienda comprada antes de 1995, que se enfrentarán a  primeros de 2015 a una de las mayores subidas de impuestos en la Historia de España.

Y no hablamos de cantidades menores. En la mayoría de los casos, probablemente implique pagar varias decenas de miles de euros más que en la actualidad, porque el 1 de enero de 2015 entrará en vigor la reforma fiscal llevada a cabo por el Gobierno de Mariano Rajoy.

Aunque las líneas básicas del texto apuntan a que se producirá una bajada generalizada de la presión fiscal,  la tributación por la venta de activos adquiridos antes de 1995 se multiplicará por 4 con la supresión de los coeficientes de actualización y de abatimiento de forma retroactiva.

Se trata de unos porcentajes reductores de la elevada fiscalidad que sufren las plusvalías generadas durante muchos años. Ahora se elimina de forma retroactiva esta medida, junto con el fin de los coeficientes de corrección monetaria para la venta de vivienda, que tratan de enmendar el efecto de la inflación. De esta forma, el golpe que sufre la vivienda es doble.

A los dueños de los pisos se les plantea ahora una disyuntiva: vender la casa en lo que queda de 2014 o esperar al año que viene. La fecha en la que compró la vivienda, a qué se van a destinar las ganancias patrimoniales obtenidas y la edad del propietario son las tres claves a tener cuenta. Los que compraron la casa después de octubre de 2013, quizás se ahorren unos pocos cientos de euros. Los demás saldrán perdiendo. Y aquellos que adquirieron el inmueble antes de 1995 se llevarán un palo considerable.

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