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Plaza de Lavapiés | Lavapiés | Madrid

Salida de la estación de Metro de Lavapiés en el centro de la Plaza de Lavapiés de Madrid a finales de los años 70 del siglo XX
Salida de la estación de Metro de Lavapiés en el centro de la Plaza de Lavapiés de Madrid a finales de los años 70 del siglo XX

La Plaza de Lavapiés es el corazón neurálgico del multicultural Barrio de Lavapiés y de ella parten algunas de sus principales calles: Calle de Valencia, Calle de Argumosa, Calle de la Fe, Calle del Ave María, Calle del Olivar, Calle de Lavapiés, Calle del Sombrerete y Calle de Tribulete.

La Plaza de Lavapiés tuvo en el centro una fuente, alimentada por el viaje de agua del arroyo Abroñigal bajo, que estuvo en servicio hasta el siglo XIX y que, según diversos autores, es el origen etimológico del nombre de Lavapiés.

Desde finales del siglo XVIII y durante la mayor parte del siglo XIX la Plaza de Lavapiés tuvo una notable presencia de edificios industriales:

  • En la esquina de la Plaza de Lavapiés con la Calle de Tribulete se encontraba la primera Real Fábrica de Coches, que ardió la noche del día 18 de agosto de 1800. Reconstruida y ampliada, tuvo notable importancia durante los últimos años del reinado de Fernando VII.
  • Frente a ella se encontraba la famosa Fábrica de Cervezas de Lavapiés, la primera existente en Madrid. El viejo edificio desapareció para dar entrada a la Calle de Argumosa.
  • A pocos metros de la Plaza de Lavapiés, en la cercana Calle de Embajadores, se encontraba también la Real Fábrica de Aguardientes, Rosolís y Naypes, que José I Bonaparte convirtió en Real Fábrica de Tabacos y Rapé, y en la actualidad acoge el centro cultural Tabacalera Promoción de Arte, dependiente del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, y La Tabacalera Centro Social Autogestionado.
  • Asimismo, desde el siglo XVII se tiene noticia de una Fabrica de Salitre, en el Postigo de Valencia para proveer a la producción de pólvora y que dio nombre a la Calle del Salitre.

La Casa Agency Lavapiés tiene su oficina abierta al público en esta Plaza de Lavapies, semiesquina con la Calle del Sombrerete. También se encuentra en la plaza, al principio de la Calle de Valencia, el Teatro Valle Inclán del Centro Dramático Nacional en el solar que ocupó durante muchos años la famosa Sala Olimpia.

El 9 de agosto de 1936 se abrió al público la estación de Metro de Lavapiés con el primer tramo de la Línea 3 entre Sol y Embajadores. La salida se encontraba en el centro de la Plaza de Lavapiés, hasta el año 2007 cuando se llevo a cabo una reforma integral de esa antigua línea y se trasladó al principio de la Calle de Argumosa.

Origen del nombre de la Calle del Sombrerete en Lavapiés

Balconada de 'La Casa de la Vela' | Final de la Calle de Sombrerete esquina con Calle de Embajadores | Barrio de Lavapiés | Madrid
Balconada de ‘La Casa de la Vela’ | Final de la Calle de Sombrerete esquina con Calle de Embajadores | Barrio de Lavapiés | Madrid

El origen del nombre de la Calle de Sombrerete del Barrio de Lavapiés tiene que ver con la rocambolesca historia, acaecida en 1594,  de Gabriel de Espinosa, más conocido como ‘El Pastelero de Madrigal’, suplantador de Sebastián I, Rey de Portugal, desaparecido en África tras una desastrosa derrota en la Batalla de Alcazaquivir. Le apoyaba en esa trama Doña María Ana de Austria, hija natural de Don Juan de Austria, y, por tanto, sobrina de Felipe II.

El urdidor de aquel absurdo plan fue Fray Miguel de los Santos, un agustino portugués que había sido confesor en la corte del Rey Don Sebastián, habiendo apoyado al Prior de Crato en sus intenciones de suceder al desaparecido rey luso. Por ello había sido desterrado de Portugal y enviado a Castilla, como vicario del convento de Nuestra Señora de Gracia el Real en Madrigal de las Altas Torres (Ávila),  por Felipe II, que al final hizo valer sus derechos y unió Portugal a sus múltiples reinos y posesiones.

Tras aquella absurda conjura y el proceso consiguiente, los tres principales implicados, acusados de ‘lesa majestad’, fueron condenados en 1595 a diferentes penas, todas terribles.

  • Gabriel de Espinosa ,  ‘El pastelero de Madrigal’, fue ahorcado en la Plaza Mayor de Madrid y su cadaver decapitado y descuartizado. Sus despojos fueron expuestos al pueblo madrileño, en cada una de las cuatro puertas de la muralla, y su cabeza en la fachada del Ayuntamiento de Madrigal.
  • Doña María Ana de Austria fue encerrada en estricta clausura en el convento de Nuestra Señora de Gracia, en Ávila. Su suerte cambió con la muerte del rey en 1598, cuando Felipe III, su sucesor y primo de la monja, la perdonó, retornando al convento de Madrigal del que con el tiempo acabaría siendo priora. Finalmente, en 1611 sería nombrada Abadesa Perpetua de las Huelgas Reales de Burgos, la mayor dignidad eclesiástica que podía concederse a una mujer de aquella época.
  • Fray Miguel de los Santos fue primero degradado a la condición de laico con la imposición de un sombrero (los frailes no lo usaban) y ahorcado igualmente en la Plaza Mayor de Madrid. También fue decapitado y su cabeza también expuesta en Madrigal.

Y el sombrero o sombrerete de Fray Miguel de los Santos fue paseado por toda la Villa y Corte en la punta de un palo y arrojado a un estercolero que había en los corrales del escribano Antonio Cros Estrada, en el lugar que hoy ocupa la famosa ‘Corrala de Sombrerete’. Allí permaneció por mucho tiempo y de aquel ‘sombrerete’ tomó el nombre nuestra Calle de Sombrerete que durante algún tiempo se llamó Calle del Sombrerete del Ahorcado.

En la placa cerámica que ilustra este artículo podemos ver el ‘sombrerete’ en la pica y al fondo la silueta de Madrigal de las Altas Torres (Ávila).