Calle del Amparo | Barrio de Lavapiés (Embajadores) | Distrito Centro | Madrid

¿Sabías qué 3 calles de Lavapiés deben su nombre a una partera?

Travesía de la Comadre | Barrio de Lavapiés (Embajadores) | Distrito Centro | Madrid
Travesía de la Comadre | Barrio de Lavapiés (Embajadores) | Distrito Centro | Madrid

La calle del Amparo, la travesía de la Comadre y la calle de la Rosa son 3 populares calles del barrio de Lavapiés en el centro de Madrid. Y las 3 le deben su nombre a una partera, comadrona o comadre: Amparo de Granada.

A principios del siglo XVII, en tiempos de Felipe IV, existía en Lavapiés una buena mujer que se ganaba la vida ayudando a otras a traer a sus hijos al mundo. Se trataba de una partera, comadrona o comadre, pues los 3 nombres reciben las mujeres de este oficio tan necesario y socorrido. Y más en aquellas épocas en que la medicina estaba a oscuras y se daba a luz en las casas.

Calle del Amparo

Calle del Amparo | Lavapiés | Madrid | Placa de azulejos del taller de cerámica de Alfredo Ruiz de Luna
Calle del Amparo | Lavapiés | Madrid | Placa de azulejos del taller de cerámica de Alfredo Ruiz de Luna

La calle del Amparo se extiende desde la calle de la Esgrima hasta la ronda de Valencia. Y casi en paralelo con las principales arterias que recorren Lavapiés en toda su longitud desde las alturas de la plaza de Tirso de Molina: calle de Embajadores, calle de Mesón de Paredes, calle de Lavapiés, calle del Olivar y calle del Ave María.

Su denominación es moderna, pues hasta finales del siglo XIX se llamó calle de la Comadre de Granada y antes calle de la Rosa. Así los nombres de esta calle explican los de las otras 2 a las que nos referimos en este artículo.

Además, lo entendemos mejor si decimos que la comadre granadina, de nombre Amparo, era una popular partera que  cuando asistía a una mujer en el delicado, y entonces peligroso, trance de dar a luz colocaba una rosa de Jérico en una redoma con agua. Así mientras la planta se abría la madre iba dando a luz y cuando se había abierto del todo el parto debía haber llegado a buen termino sin problemas.

De modo que creció tanto la fama de la Comadre de Granada y de su ‘rosa mágica’ que cada vez era más solicitada y admirada. Y así la calle donde vivía se conocía por su nombre. Incluso esta calle llegó a figurar en una seguidilla muy popular entre los vecinos del barrio:

“Calle de la Comadre
de arriba a abajo,
no hay mujer que no tenga
marido y majo.”

Sin embargo, Pedro de Répide en ‘Las calles de Madrid’ sugiere sobre este nombre de calle del Amparo “que más bien parece indicar la existencia de algún refugio de desválidos”.

Travesía de la Comadre

Esta pequeña calle va de la calle del Amparo a la calle deJesús y María. Y el origen de su nombre ya queda explicado en el epígrafe anterior. Pues también se debe a Amparo  ‘la comadre de Granada’.

Calle de la Rosa

Calle de la Rosa | Lavapiés | Madrid | Placa de azulejos del taller de cerámica de Alfredo Ruiz de Luna
Calle de la Rosa | Lavapiés | Madrid | Placa de azulejos del taller de cerámica de Alfredo Ruiz de Luna

Esta calle, algo más alejada de las 2 anteriores, se extiende desde la calle del Ave María hasta la calle de Santa Isabel. Y su nombre tendría su origen en la famosa rosa de Jérico, la ‘rosa mágica’ de la comadre Amparo.

La Anastatica hierochuntica más conocida como Rosa de Jericó es una planta fanerógama perteneciente a la familia Brassicaceae. Es única en su especie y  originaria de los desiertos de Arabia y las inmediaciones del mar Rojo. Asimismo se encuentra en Palestina y Egipto, por lo que a veces se la conoce también como Rosa de Alejandría.

Rosa de Jericó | Anastatica hierochuntica | Hidratación durante 3 horas con imágenes cada 5 minutos | Fuente Serych/Wikimedia
Rosa de Jericó | Anastatica hierochuntica | Hidratación durante 3 horas con imágenes cada 5 minutos | Fuente Serych/Wikimedia

Es una planta con gran resistencia a la desecación. Así sus ramas tienen la propiedad de contraerse con la sequedad, permaneciendo cerradas y secas durante muchísimos años.  Y se vuelven a abrir con la humedad o al simple contacto con el agua, recobrando toda su frescura y belleza.

Hasta bien entrado el siglo XIX era común entre las parteras poner una Rosa de Jericó seca en un recipiente con agua justo cuando comenzaban los dolores del parto. Por efecto del agua esta planta se va abriendo poco a poco. Así, cuando la Rosa de Jericó se abría sin problemas se esperaba que la nueva criatura hubiera nacido sin problemas.

En ‘Las calles de Madrid’, Pedro de Répide da una versión diferente sobre el origen etimológico de esta calle. Y lo relaciona con la dueña de un ventorrillo llamada Rosa que habría dado nombre a la calle de la Rosa.

A esta calle daban las puertas accesorias del Teatro Variedades que tenía las de entrada por la calle de la Magdalena.  Y que fue destruido por un pavoroso incendio durante la noche del miércoles 18 de enero de 1888.

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