La fuente de la Plaza de Lavapiés en Madrid según un grabado de 1869

La fuente de la Plaza de Lavapiés

Fuente de la plaza de Lavapiés coronada por Endimion | Circa 1864 | Foto Alfonso Begue Gamero
Fuente de la plaza de Lavapiés coronada por Endimion | Circa 1864 | Foto Alfonso Begue Gamero

La desaparecida fuente de la plaza de Lavapiés, que hoy solo podemos ver en grabados y fotografías, se instaló en el siglo XVII, en época de Felipe III, se surtía del viaje de agua del Abroñigal alto y fue su autor el escultor italiano Rutilio Gaci, nacido en Castiglione, cerca de Arezzo y muerto en Madrid en diciembre de 1634, que trabajaba con el arquitecto real Juan Goméz de Mora.

Además de esta fuente de la plaza de Lavapiés, Gaci diseñó y construyó algunas de las nuevas fuentes urbanas que formaron parte del nuevo plan urbanístico de remodelación de Madrid, hoy desaparecidas, entre otras la de la plaza de la Puerta Cerrada;  la de la plaza de San Salvador o plaza de la Villa; la de la Puerta del Sol, delante de la iglesia del Buen Suceso; y la de la plaza de las Descalzas.

Cerca de 1850 se reformó esta fuente de la plaza de Lavapiés, que fue coronada entonces con la figura del mitológico pastor Endimión, obra en mármol reformada y limpiada por el escultor Manuel Pereira, hacia1640. Fue adquirida en Italia por Ludovico Turqui y se encontraba en la fuente de la plaza de Puerta de Moros, en el barrio de La Latina. En el plano de Pedro Texeira aparece como Fuente del Humilladero de San Francisco.

La fuente de la plaza de Lavapiés era utilizada por los vecinos del barrio y por un montón de aguadores que llevaban el agua a las casas. También bebían de ella los cabestros, mulos y otras bestias de arrieros y carreteros, como podemos ver en el grabado de Francisco Pradilla y Ortiz que encabeza este artículo.

Placa de la Plaza de Lavapiés donde se aprecia la antigua fuente que da nombre al Barrio de Lavapiés de Madrid
Placa de la Plaza de Lavapiés donde se aprecia la antigua fuente que da nombre al Barrio de Lavapiés de Madrid

Pero, con la llegada del agua corriente, gracias al Canal de Isabel II, la fuente de la plaza de Lavapiés, junto con otras fuentes madrileñas, dejo paso a finales del siglo XIX a una fuente más pequeña con varios caños. La estatua de Endimión paso a engrosar el catálogo del Museo Arqueológico Nacional y hoy nos recibe en el vestíbulo de entrada del Museo de Historia de Madrid, junto con la estatua de la Abundancia sosteniendo un niño que remataba la también desaparecida fuente de la plaza de la Cebada.

En 1936, en el mismo lugar de la plaza de Lavapiés que ocupaba la fuente, se abrió la boca de entrada y salida de la estación de Metro de Lavapiés, que en la reforma de principios del siglo XXI se trasladó al comienzo de la calle de Argumosa.

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