Fachada principal del convento de la Magdalena según dibujo de Avrial litografiado por Aznar en el siglo XIX

Edificios religiosos desaparecidos del barrio de Lavapiés

Detalle del claustro del primitivo Convento de la Concepción Jerónima en Lavapiés | Foto Archivo Santos Yubero
Detalle del claustro del primitivo Convento de la Concepción Jerónima en Lavapiés | Foto Archivo Santos Yubero

Lavapiés, como vamos viendo a lo largo de las páginas de La Casa en Lavapiés, es un barrio con mucha historia y todavía conserva hasta 16 edificios y monumentos singulares en sus empinadas y tortuosas calles y en sus plazas irregulares y pintorescas. Pero tuvo más. En este artículo nos ocuparemos de los edificios religiosos desaparecidos del barrio de Lavapiés.

Los 8 edificios religiosos desaparecidos hoy del barrio de Lavapiés , ordenados en orden a su fecha de construcción, son los  siguientes:

  1. Convento de la Concepción Jerónima
  2. Convento de la Merced
  3. Convento de la Santísima Trinidad
  4. Convento de Santa María Magdalena
  5. Iglesia de San Millán Abad
  6. Convento de Nuestra Señora del Favor
  7. Convento de la Pasión
  8. Convento de Santa Catalina de Siena

Edificios religiosos desaparecidos del barrio de Lavapiés

Convento de la Concepción Jerónima

Convento de monjas jerónimas fundado en 1502 por Beatriz Galindo, camarera mayor de Isabel ‘la Católica’ y conocida como ‘la Latina’, en la esquina de la calle de Toledo con la plaza de la Cebada, en el solar, casa y viña propiedad de su marido Francisco Ramírez de Madrid, conocido como ‘el Artillero’, capitán general de la Artillería de Castilla, entre otros cargos, y posiblemente el inventor del proyectil conocido como ‘granada’.

Pero pronto surgieron los problemas con los religiosos del cercano Convento de San Francisco, que alegaban que se encontraba en su área de influencia y que ‘el Artillero’, fallecido en 1501, había prometido a la orden franciscana el solar de esas casas. Aunque el testamento del marido de ‘la Latina’ no indicaba nada sobre estas reclamaciones, los franciscanos ganaron los juicios ante el Tribunal de la Rota de Roma y tomaron posesión del mismo cambiando su nombre al de Convento de la Concepción Francisca.

Las religiosas jerónimas se trasladaron entonces a unas casas cercanas, pertenecientes también al mayorazgo de la familia Ramírez, dando así nombre a la actual calle de la Concepción Jerónima. En 1890 se mudaron a la calle de Alberto Lista, hoy calle de Ortega y Gasset, con vuelta a las calles de Velázquez y de Núñez de Balboa. Por fin en 1967 se trasladan a un nuevo monasterio en El Goloso.

Convento de la Merced

Este convento de frailes mercedarios ocupaba casi en su totalidad la actual plaza de Tirso de Molina, que lleva ese nombre por uno de sus frailes más famosos: fray Gabriel Tellez, creador del ‘mito de don Juan’ y más conocido por su seudónimo de Tirso de Molina.

El convento de la Merced fue fundado por fray Gaspar de Torres en 1563 y derribado en 1840, junto con su iglesia aledaña, tras la desamortización de 1836 impulsada por Juan de Dios Álvarez Mendizábal, ministro de Hacienda y presidente interino del Consejo de Ministros durante la regencia de María Cristina de Borbón. El espacio resultante recibió el nombre de Plaza del Progreso y la presidió una estatua del economista y político progresista, que también fue ministro de Estado durante la regencia del general Baldomero Espartero.

En 1939 cambió su nombre por el actual, pues lo del progreso no se llevaba bien con los modos dictatoriales del franquismo. En 1943 se coloco la estatua del fraile mercedario, obra de Rafael Vela del Castillo.

 Convento de la Santísima Trinidad

Situado en la calle del Doctor Cortezo esquina con la calle de Atocha, donde se halla hoy el famoso Teatro Calderón, este convento de carmelitas calzados fue uno de los más grandes de Madrid.

Fue erigido en 1562 por orden de Felipe II y era un magnífico edificio renacentista que gozaba de un impresionante y artístico claustro. Cerrado como tantos otro tras la desamortización de Mendizabal, fue destinado en 1847 a Museo Nacional de Pintura y Escultura. Conocido entonces como Museo de la Trinidad, albergaba numerosas obras religiosas que pasaron a manos del Estado tras las exclaustraciones subsiguientes a las desamortizaciones del siglo XIX.

Una idea de su magnitud nos la da el hecho de que también albergó, de forma simultánea durante esos años, el Ministerio de Fomento hasta la construcción del Palacio de Fomento de Atocha. En 1897, tras la inauguración del edificio del actual Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, fue derribado y sus fondos artísticos pasaron al Museo del Prado.

Convento de Santa María Magdalena

Entre olivares y cañizares, sobre la antigua Ermita de la Magdalena y enfrente de la Iglesia de San Sebastián, el arquitecto renacentista Rodrigo Gil de Hontañon levantó en 1579 un convento de monjas agustinas conocido como Convento de las Recogidas.

La fachada principal de este convento daba a la calle de Atocha y en su parte posterior había un huerto que daba a la calle de la Magdalena. Las paredes de yeso de su iglesia fueron decoradas por Jerónimo del Corral. El edificio fue derribado también tras la desamortización de 1836 y sus monjas se trasladaron al cercano Convento de la Concepción Jerónima.

Iglesia de San Millán Abad

Iglesia de San Cayetano y San Millán | Calle de Embajadores | Lavapiés - Madrid | Foto Pepe 'el Vaquero' 2015
Iglesia de San Cayetano y San Millán | Calle de Embajadores | Lavapiés – Madrid | Foto Pepe ‘el Vaquero’ 2015

En la actual calle de San Millán esquina a la calle de Toledo y sobre una ermita anterior se erigió en el siglo XVI esta iglesia que albergó la imagen del Cristo de las Injurias que, a su vez, guardaba en su interior las cenizas de un crucifijo que según la leyenda quemaron unos judios en 1630. Era la imagen favorita del Santo Oficio para presidir los Autos de Fe de Madrid.

Reconstruida en 1720 por Teodoro de Ardemans tras quedar casi derruída por un pavoroso incendio, fue derribada en 1869 durante los años de gobierno liberal progresista siguientes a ‘La Gloriosa’ y conocidos como ‘sexenio revolucionario’. Entonces la parroquia de San Millán pasó a la cercana Iglesia de San Cayetano que desde entonces es Iglesia Parroquial de San Millán y San Cayetano.

Convento de Nuestra Señora del Favor

En unas casas de su propiedad en la calle del Oso, Diego de Vera y Ordóñez de Villaquián levantó en 1612 el Oratorio de San Marcos y Nuestra Señora del Favor.  32 años después, el padre Plácido Mirto funda una casa de frailes teatinos en ese lugar, quedando la iglesia del convento bajo la advocación de San Cayetano de Thiene, cofundador de la orden teatina.

En 1822, durante el ‘trienio liberal’, se decreta por el Gobierno el traslado de los teatinos a un convento de Zaragoza, quedando abandonado del todo el edificio, que de una manera provisional fue cedido a los frailes franciscanos de San Gil, conocidos popularmente como ‘gilitos’, mientras se reconstruía su convento destruido durante la Guerra de la Independencia. En 1836 y, de nuevo por la desamortización de Mendizábal, el antiguo convento se destina a viviendas, quedando solo la iglesia original destinada a servicios religiosos.

Como queda dicho más arriba, en 1869 se traslada a la Iglesia de San Cayetano de Thiene la parroquia de la derribada Iglesia de San Millán Abad.

Convento de la Pasión

Anexo a la también desaparecida iglesia de San Millán, este convento de frailes dominicos se fundó en 1637 en la calle de las Maldonadas, frente a la plaza de la Cebada, en el edificio del hospital de la Pasión que se había trasladado al final de la calle de Atocha.

El Convento de la Pasión fue derruído en 1809 por orden de José I Bonaparte que fue apodado por los madrileños ‘José Plazuelas’  por sus numerosos derribos en la capital de España.

Convento de Santa Catalina de Siena

Restos del dintel del Convento de Santa Catalina de Siena en el pavimento de la plaza de Nelsón Mandela de Lavapiés | Foto Arte en Madrid
Restos del dintel del Convento de Santa Catalina de Siena en el pavimento de la plaza de Nelsón Mandela de Lavapiés | Foto Arte en Madrid

Este convento de monjas dominicas se instaló  a principios del siglo XIX en unas casas nobles que el duque de Medinaceli poseía en Lavapiés, entre las calle del Mesón de Paredes y la calle del Amparo, en el solar que hoy ocupa la plaza de Nelsón Mandela, hasta hace unos años plaza de Cabestreros.

La historia del Convento de Santa Catalina es muy azarosa y nos ocuparemos de ella en un próximo artículo. Baste decir que éste era su 5º aposento desde su fundación en 1510 por doña Catalina Téllez, camarera de Isabel I de Castilla, conocida como ‘la Católica’.

La ‘huella histórica’ de este convento se mantiene en Lavapiés, pues los sillares de la puerta de granito y parte del muro se encuentran tumbados sobre el pavimento de la actual plaza.

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